VGL = Video Games Live

VGL = Video Games Live

Si bien hablar del pasado es cosa de viejitos y sus memorias… pues así que digamos un mozalbete en la flor de su juventud pues como que no soy y a falta de una mejor reseña o más actualizada al momento; comencé a recordar la experiencia de hace poco más de un año durante el Video Games Live en el Teatro Metropolitan de la Ciudad de México.

Aunque haré un esfuerzo por encontrar fotos en las que se pueda ver o distinguir algo me parece que será una labor complicada. Pero he de aclarar que no fui a tomar fotos, fui a escuchar un gran concierto lleno de nostalgia y emoción. Definitivamente sigo esperando el regreso de Video Games Live y sobre todo con una experiencia aumentada, algo así como las nuevas salas de cine esas en las que te lanzan agua en la cara y te ponen un ventilador para que sientas que vuelas, porque en realidad escuchar los temas con los que has experimentado emociones, aventuras y frustraciones por no poder pasar de nivel y que la música de fondo cambie… son de esas experiencias que puedes repetir una y otra vez.

Temas coreados a todo pulmón como Zephirot! Y el nostálgico remix de Kingdom Hearts o el espectacular tema con la guitarra en manos de Tommy Tallarico, que debo confesar a veces me recuerda al monito del programa Extreme Makeover: Home Edition, si lo sé, manden a los centuriones de regreso a casa y guarden los tablones, dejemos la crucifixión para otro día. Pero en verdad que hay que ser bastante entusiasta, energético y gritón como ambos “conductores” para hacer lo que hacen. Claro, prefiero ir mil veces ir a un concierto de Tallarico que ver EM:HE pero bueno, todos tenemos placeres culposos sobre todo los domingos por la tarde frente a la televisión antes de ver los capítulos nuevos y recién “fansubeados”.

Como toda forma verdadera de arte e igual que nuestro buen amigo “Chente”  mientras sigamos aplaudiendo ellos seguirán cantando. Un espectáculo como VGL es digno de verse en el Auditorio Nacional con toda la orquesta y parafernalia de efectos especiales y pantallas de LED’s que la tecnología nos pueda proveer, pero solo será posible mientras sigamos apoyando y saturando cualquier sala en la que se presenten. Después de todo, de algo hay que vivir.

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