Todos tenemos una afición por alguna cosa en particular, en el caso de nosotros es el anime/manga, pero que pasa cuando ese fanatismo se convierte en obsesión.

Este problema lleva mucho tiempo entre la sociedad, sin embargo gracias al desarrollo de las redes sociales y el internet cada vez nos enteramos de más cosas que los fanáticos son capaces de hacer cuando atraviesan la delgada línea entre la fantasía y la realidad

Cuando somos pequeños es difícil tratar de distinguir la diferencia, en nuestra mente infantil podemos concebir que los héroes existan y creer en mundos de fantasía, pero conforme vamos creciendo esa idea desaparece y entendemos el concepto de ficción, o al menos eso pasa en con la mayoría. Mucho depende del entorno social en el cual nos desarrollemos para poder madurar y saber que por más intentos que hagamos nunca volaremos como Superman, ni nos encontraremos un cuaderno negro con las palabras “Death Note” en la portada, ni por más que alcemos los brazos al cielo estemos contribuyendo con nuestra energía para salvar al planeta

Recientemente conocimos del caso de un chico ruso que se suicidó después de leer un capítulo de Naruto donde su ídolo moría,  también de la avalancha de mensajes que Tite Kubo recibió en su cuenta de twitter después de la última batalla del Capitán Kuchiki y supongo que le seguirán llegando después de cómo está manejando la última saga de Bleach

Podemos ser afines con los personajes, sufrir, llorar y reír con ellos, pero nunca olvidar que sólo son PERSONAJES. Es muy común, sobre todo entre los fans en plena adolescencia, “enamorarse” de algún personaje, incluso la red está llena de fanarts, pero abundan más fanfics cuyos protagonistas son el reflejo del deseo del autor para formar parte de un anime/manga, sobre todo para emparejarse con el personaje que idolatran, aquello que conocemos como Mary Sue, y en menor medida Gary Sue. Estoy segura que en algún momento de nuestra vida otaku hemos pasado por esa etapa, y hasta cierto punto es normal, como enamorarse de un personaje de película o de un libro o de un artista o de un cantante, pero lo importante es entender que será un amor platónicomi fangirl interna podría contarles un par de historias

¡Ah, sí! También podemos sentir desprecio, generalmente por los antagonistas o uno que otro personaje antipático que se ganan a pulso el que quieras aventar el manga o tirar un zapato al monitor. En esencia se ha cumplido uno de los objetivos del creador, generar sensaciones y sentimientos en los receptores de su obra. Unos positivos, otros, no tanto.

Desgraciadamente hay personas que no superan esa etapa y, tengo que decirlo, viven encerradas en ese mundo imaginario, se sienten agredidas cuando intentamos que vuelvan a la realidad y sus acciones en ciertas ocasiones terminan en desgracias. Las peleas en los foros y las redes sociales son un claro ejemplo de eso, aunque tienen como escudo estar detrás de un monitor y no pasan de escribir con mayúsculas, pero… aquí viene la otra cara de la moneda.

Kiseki no Sedai por kamapon

En noticias recientes tenemos el asunto  de Tadatoshi Fujimaki, autor de Kuroko no Basket, quien ha recibido amenazas a través de diversas cartas, algunas que contenían ácido sulfhídrico, sustancia que puede llegar a ser letal. Aquí tienes la nota.

La semana pasada la NHK dio a conocer un video donde aparece una persona dentro del campus de la Universidad de Sofía, misma que se sospecha puedo ser el origen de las cartas que dicha universidad recibió. Se reveló otro de los contenidos de una carta que literalmente dice “el creador –refiriéndose a Todashi– ha tomado todo de mí”, la cual fue encontrada en las escaleras del gimnasio alrededor de las 7:00pm. Hasta el 3 de Noviembre se han reportado cartas de esta naturaleza en 33 lugares diferentes, los cuales guardan alguna relación con la historia y/o el mangaka, 26 de ellas recibidas en Tokio y las 7 restantes en otras prefecturas. Según los sellos postales han salido de Osaka y el mismo Tokio (Fuente: NHK Vía: Crunchyroll

En este caso específico no puedo entender como una historia de basquetbol puede acabar con la vida de alguien, la trama de Kuroko no Basquet es sencilla, sólo es la historia de un jugador de basquetbol que quiere superarse y los obstáculos que se encuentra en su camino. A simple vista uno podría pensar que en lugar de destruir la vida de alguien, podría ayudarle a salir adelante. De Evangelion lo entendería ¿pero del pobre Kuroko? Sólo la persona detrás de estas amenazas conoce la naturaleza del daño que le causó. Realmente espero que no pase a mayores y puedan ayudar a esta persona, porque tampoco se trata de estigmatizarla o prejuzgarla sin conocer el porqué de su comportamiento.

Perro que ladra no muerde dice el refrán popular, pero ¿qué pasa cuando las palabras se transforman en hechos? ¿Cuántas agresiones hacia famosos conocen? ¿Cuántas han terminado en tragedias?

Muchos tomamos nuestras aficiones como válvula de escape a nuestros problemas diarios, un tanto como evadir la realidad, por eso cuando las cosas no salen como tu quisieres te llevas una decepción y quiero pensar que te planteas lo siguiente: si la vida real apesta y el único lugar donde podías sentirte a gusto te ha defraudado, ¿qué mas puedes hacer? Es sólo una idea que se me ocurre para explicar ciertos comportamientos, pero no soy sicóloga, sólo estoy escribiendo como una fan más tratando de entender a otros fans –y ya debería dejar de ver Criminal Minds

Y tú, ¿cómo vives tu afición?

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