Desde Andy Warhol el arte pop no había tenido una explosión de color como cuando Genndy Tartakovsky se hizo presente, su influencia en los diseños en Dexter’s lab, Samurai Jack y  Powerpuff girls sería una gran influencia en la animación norteamericana que nos trajo joyas de la locura y entretenimiento como mis favoritos Fairly Odd Parents, pero como no estamos aquí para analizar la historia del cómic gringo ni las reliquias de cartoon network, aunque Jhonny Bravo ¡si mola!, hay que recordar que el mundo del anime no es ajeno a lo que le rodea y toma todo lo que le es posible de cuánto tiene a su alcance.

Así pues, en esta tendencia por el color minimalista pero completamente saturado, con diseños que por momentos van de lo icónico a lo detallado llega a nosotros como cortesía del genial trabajo que hizo en la dirección Hiroyuki Imaishi y con el apoyo de Gainax lograron una serie que para nuestra suerte cuenta con diferentes licencias para poder disfrutarla de manera relativamente sencilla.

Panty & Stocking with Garterbelt en principio suena a descripción de un típico anuncio de catálogo de ropa interior femenina, no porque esté familiarizado con ese tipo de materiales sino porque al traducir el título es lo único que podemos pensar. Por un momento, uno muy pequeño pensé que me toparía con una gran decepción como con Chu Bra pero entonces recordé que había sido el mismísimo Origami Man  quien me había recomendado este material así que solo podía esperar algo verdaderamente alocado, divertido y que seguramente sería un placer culpable más en la lista.

Alguna vez los padrinos mágicos fueron descritos por un buen amigo como una gran cucharada de azúcar, una alocada explosión de situaciones que sólo podían ser resultado del frenesí de un niño que comió demasiados dulces.  Y en definitiva creo que tiene razón, pero entonces me pongo a pensar… de los pocos dulces que conozco de nuestros amigos de nippon el pocky me parece bastante “ligero” y las gelatinitas aquellas que decían que mataban creo que eran más bien chinas, pero seguramente en ese archipiélago volcánico saturado de tecnología los dulces tienen iguales cantidades de azúcar y muy probablemente también los hay en formas fálicas, porque sólo así podemos comprender el nivel de diversión, acción, situaciones bizarras y experimentos de animación como los que nos deja ver Panty & Stocking.

Como medio millón de bitchy! Seguido de puñados y puñados de geek boy! Las aventuras de Panty y Stocking son tan sencillas como que son un par de angelitas que fueron enviadas a la tierra (por no decir que las expulsaron por zorras) para luchar contra espectros malévolos que al morir dejan “heavens” que son moneditas (curiosamente con una H) que les servirán para comprar su escalera al cielo… (Led Zeppelin anyone?)

Así pues, a pesar de tratarse de una serie corta de 13 episodios, Gainax recupera el nivel de viejas glorias como Evangelion al lograr una serie que contiene una gran serie de referencias que rayan en lo espectacular para volverla casi casi un gran “homenaje de culto”. Referencias que van desde Perros de Reserva (porque chuck es un perro) hasta los mismísimos Transformers (para mi gusto, el episodio más hilarante de todos).

Dentro de las grandes incoherencias que hacen que Panty and Stocking rayen entre la locura y el arte es precisamente que su “transformación angelical” es lo más erótico jamás dibujado y sin embargo apenas y cuenta como “fan service” por otro lado, nunca nos niegan el hecho de que ambas son ángeles del cielo, cuando en cada episodio podemos comprobar que son la encarnación misma de la lujuria y la gula, respectivamente. Tampoco puedo olvidar al genial Garterbelt, personaje que en verdad me confunde pero que sabemos posee el afro mas cool desde Lenny Kravitz así como el pobre Briefaka geekboy quién no tiene ni la más remota idea de cómo termina enredado pero es el gran afortunado de poder estar más cerca que nadie de estas dos angelitas, aunque por momentos eso significa un riesgo para su existencia.

Ya para terminar he de decir que me debato entre seguir viendo una y otra vez cada capítulo toda vez que quiero pasar un buen rato divertido o hacer mi carta a Sandy Claws y pedir que ya hagan la segunda parte… aunque no debo olvidar que lo bueno viene en envases pequeños.

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