Se trata de la unión de dos “tribus urbanas” que en esencia pareciera no pueden mezclarse, y sin embargo, pueden complementarse una a la otra, siendo así como encontramos a quienes escuchan música “heavy” al mismo tiempo que sufren con las desgracias de Puella Magi Madoka Magica (aun después de haber terminado, esa serie me sigue traumando).

Dentro de esta mezcla de fanáticos, no es raro encontrar a alguien que escuche de los subgéneros más oscuros y que les gusten grupos como Maximum The Hormone, pero si es contrastante (y me causa mucha curiosidad) que en el mismo playlist tengan “Ángeles Fuimos” o “Mi Corazón Encantado”, que han sido openings traducidos de Dragon Ball y distan de ser brutales. Se dice por ahí que no todos los metaleros son otakus, pero que todos los otakus (o la gran mayoría) son metaleros, más bien yo diría que todos los otakus saben de buena música.

Definitivamente Metal & Anime es una mezcla bastante peculiar, pues quienes son metaleros de hueso colorado rara vez, sino es que nunca, escuchan canciones de Pop y curiosamente muchos de los openings/endings de nuestras series favoritas son interpretados por artistas de Jpop o Jrock, además de Visual Kei.

Yo misma me encuentro dentro de ese selecto grupo, y por eso puedo hablar de mis particulares gustos, si bien he escuchado algo de Death, Trash o Pagan Metal, por mencionar algunos, no son de mi subgéneros favoritos, pero si soy fan del Power y el Symphonyc, por lo que no es de extrañar que me gusten canciones con una buena combinación de guitarra y batería, a veces con teclados, como por ejemplo Doubt & Trust de Access (opening de D. Gray Man) o Core Pride de UverWorld (opening de Ao no Exorcist), por decir algunas. Amo a UverWorld lo mismo que idolatrizo a Rhapsody of Fire.

¿Por qué me gusta el metal?

Se trata de música poco comercial, aunque es cierto que en los últimos años su difusión ha llegado a más gente y eso se lo debemos en gran medida al desarrollo del internet. La combinación de sonidos pesados, voces guturales y baterías retumbantes no es algo que cualquiera tolere, debes tener un oído bien entrenado y acostumbrado para poder disfrutarla. A mí me pasa con la música electrónica, no puedo escucharla más de 5 minutos porque me altera y no porque sea mala, simplemente es un ritmo que no va conmigo.

Las melodías que te encuentras están muy bien planeadas lo que deriva en una majestuosa creación, los integrantes de las bandas son gente que ama la música y eso se refleja en la letra y musicalización de sus canciones. Ni que decir de las voces, tanto femeninas como masculinas, sus matices son dignos de cualquier cantante de ópera. Es delicioso poder escuchar una combinación de voces guturales con la suavidad de una soprano o un tenor, Haggard es un excelente ejemplo de ello. No se trata de artistas creados al vapor, sacados de ciertos programas de concurso que lejos de encontrar calidad vemos puro chisme de barrio, cuyo éxito es efímero y después serán olvidados, dentro del género han nacido leyendas que hasta la fecha el sólo escuchar su nombre te hace vibrar. ¡Salve Dio!

Simplemente este año Therion se encuentra celebrando sus 25 años de carrera y han elegido su gira latinoamericana para ese aniversario, no cualquiera puede darse el lujo de decir que lleva un cuarto de siglo en los escenarios y su música sigue vigente en el gusto del público. Yo misma estaré presente en este concierto que advierto será de dimensiones épicas.

El Metal lo llevas en la sangre que corre por tus venas y es aquella fuerza invisible que impulsa los latidos de tu corazón.

¿Por qué me gusta el anime?

Es una respuesta más simple que la anterior: ¡porque es simplemente genial! Así de fácil, y si bien podría ponerme a explicar a detalle porque de mi fanatismo, no los quiero aburrir. Sin embargo lo que si les puedo decir es que en sus historias he encontrado un millón de mundos, además de que he aprendido cosas de una cultural totalmente opuesta a la nuestra, desde la manera de hablar, vestir, comer o interactuar, incluso conocemos su pasado, a veces con tintes fantásticos, pero díganme si me equivoco que al haber visto Ruroni Kenshin aprendieron las etapas de Japón y que hubo un periodo llamado el Bakumatsu y una Era Meiji.

No se trata de dibujitos de ojos grandes, como mucha gente le llama, si bien ese detalle es uno lo que los hace visualmente atractivos, entre otras cosas. Soy niña y por lógica debe gustarme el Shojo, con sus diseños recargados (pero iguales de bonitos) y sus historias llenas de dramas románticos, sin embargo también me gusta el Shonen y Saint Seiya tiene la culpa. Es la trama la que te atrapa, el desarrollo y a veces sus inesperados finales.

El anime, y también el manga, llenan mi mundo de magia.

¿Qué significa ser metalera y que me guste el anime?

Es tener juntas dos de las cosas que más me apasionan, es complementarlas y disfrutarlas.

El anime es la inspiración que mueve mi mundo al ritmo de metal m/>.<m/

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